No asumir culpas y desviar la atención: marcas registradas de la 4T

Desde Sanjuana Martínez minimizando la lucha sindical de los trabajadores de Notimex como “Alí Babá y los 40 ladrones” hasta Ricardo Peralta refiriéndose a las protestas de los manifestantes en la Marcha por la Paz como “chillidos de marrano”, los funcionarios del gobierno no aceptan responsabilidad de nada.

Saber lidiar con la crítica es una habilidad invaluable para los políticos, especialmente por el hecho de que se encuentran bajo constante escrutinio público. Es bastante ingenuo pensar que la carrera de un funcionario gubernamental no se verá plagada de controversias y crisis de relaciones públicas.

Los funcionarios públicos salidos del Movimiento de Regeneración Nacional no tienen esa capacidad de lidiar positivamente con la crítica, en su lugar, denotan actitudes soberbias, crueles y con mucha falta de tacto por las crisis que transcurren en México.

Víctimas de violencia chillan como ‘marranos’

Uno de los ejemplos más claros de inconsciencia fue cuando a mediados de enero, el subsecretario de la Secretaría de Gobernación, Ricardo Peralta, publicó en su cuenta de Twitter el siguiente refrán: “A chillidos de marrano, oídos de chicharronero. #Refrán de #FelizLunes”.

Una declaración desafortunada, sobre todo cuando se toma en cuenta el contexto de la Marcha por la Paz la cual finalizó el domingo 19 de enero. El contingente liderado por víctimas de la inseguridad en el país como Javier Sicilia y Julián Lebarón caminaron en etapas, desde Cuernavaca, Morelos, hasta la Ciudad de México, en donde se trasladaron a través de Paseo de la Reforma.

Al publicar este mensaje un día después de que se llevó a cabo la Marcha por la Paz, muchos columnistas y medios de comunicación consideraron los dichos del funcionario como un tipo de burla de mal gusto hacia la protesta.

Sindicato de Notimex era como una cueva de ‘Alí Babá’

Otro caso fue el de Sanjuana Martínez, actual directora de la Agencia de Noticias del Estado Mexicano (Notimex), que en julio de 2019 anunció el cese de 87 integrantes del personal de la agencia justificando su decisión en que el sindicato de la institución pública estaba incurriendo en actos de corrupción.

No obstante, en una entrevista publicada por El Sol de México, Martínez dijo “que los despedidos y los del sindicato están en una posición de ataque que los hace ver como los afectados en la película, pero nadie piensa en lo que era Notimex”. Según lo dicho al medio nacional, el sindicato “Era una cueva de Alí Babá, ahí estaba metida una mafia”.

La titular de la Agencia de Noticias del Estado Mexicano, Sanjuana Martínez.

Culpando a la “mafia síndical”, Sanjuana evita la culpabilidad y el escarnio público de haber diezmado el medio oficial del Estado Mexicano. Esto no fue más que un ataque directo a los derechos laborales de la agencia para poder cumplir los estatutos de austeridad que se hicieron mandato por el presidente Andrés Manuel López Obrador. Especialmente porque Gatopardo reportó que a varios trabajadores no les ofrecieron ni siquiera el 60% de la indemnización que marca la ley.

Provocado por los anuncios del 13 de mayo, la oficina de la presidencia aumentó 13 recortes adicionales a la Ley de Austeridad Republicana del Estado, entre los que destacan: la desocupación de plazas no autorizadas, la eliminación de asesores, remoción de aumentos salariales, eliminación de direcciones adjuntas así como la reducción del 30% en gastos de oficina y de 50% en temas como viáticos.

Ignorando quejas de niños con cáncer

Sin embargo, desviar la atención sobre problemas reales y achacarlos a la ‘corrupción del pasado’ y la ‘mafia del poder’ es una marca registrada que no solamente se limita a las instituciones federales. También sucede algo similar en Veracruz con el secretario de salud de la entidad, Roberto Ramos Alor.

El funcionario fue ungido como principal gestor de los servicios de salud en el estado costal en 2019 por el gobierno morenista de Cuitláhuac García. Actualmente hay una crisis de desabasto medicinal en el Hospital Pediátrico de Veracruz, ocasión que han usado los padres de los niños enfermos para protestar la indiferencia de la Secretaría de Salud ante el problema.

El secretario de salud de Veracruz, Roberto Ramos Alor, calla a los medios con el dedo.

Cuando fue cuestionado a finales de enero por esta problemática con el desabasto, Alor alegó que no era su culpa o la de su Secretaría, sino de las farmacéuticas. Desviando las críticas a su persona, dijo que ”Estos medicamentos por supuesto que hemos estado muy puntuales de que se tengan en existencia, sin embargo, tiene que ver con el proveedor, el asunto no es de financiamiento, no es de recursos económicos, está relacionado directamente a las decisiones de los laboratorios”.

Cuando uno de los niños que buscaban tratamiento, Martín de 7 años, falleció el 13 de noviembre, el mismo Roberto fue cuestionado sobre el tema y descaradamente se deslindó de las acusaciones para explicar que “no existe evidencia qué pruebe que los menores murieron a causa de la falta de las quimioterapias en el hospital”.

El control en las mañaneras y los medios que se ‘portan mal’

Desde que asumió el cargo como jefe máximo del poder ejecutivo el primero de diciembre de 2018, el presidente Andrés Manuel López Obrador instauró el esquema de las Mañaneras, una nueva obligación de la oficina de la presidencia para realizar una rueda de prensa obligatoria, de lunes a viernes a las siete de la mañana.

Muchos alabaron esta medida tildándola de ‘ejercicio democrático sin precedentes’ ya que por mucho tiempo en México era impensable que existiesen conferencias donde los periodistas pudieran cuestionar directamente al presidente.

Pero lo que no se toma en cuenta es que las ‘mañaneras’ que suceden en el Palacio Nacional son la oportunidad perfecta del presidente para manejar la agenda pública así como tener el perfecto tiempo y espacio para poder contestar lo que se le antoje.

Como el caso de cuando un reportero de la revista Proceso, Arturo Rodríguez, cuestionó al mandatario sobre la implicación del magnate Ricardo Salinas Pliego en el escándalo de la empresa Fertinal, ya que se benefició de la compra exorbitante que realizó Pemex de 635 millones de dólares (mdd), y luego se comprobó que hubo un sobreprecio de 200 mdd.

Sobre esta pregunta contestó “desde que tomé posesión, dije que íbamos a ver hacia adelante, que proponía lo del punto final, que no pensaba en que le conviniera a la nación meternos” porque eso anclaría al gobierno en las acusaciones y la persecución política, lo cual es erróneo porque tenemos que ver hacia adelante y es lo que ellos están haciendo.

No es su ‘culpa’ que uno de los hombres más ricos del mundo como Salinas Pliego hiciera negocios con el hombre actualmente acusado por recibir sobornos de la multinacional brasileña Odebrecht, Emilio Lozoya, en una compra gubernamental que tuvo un sobreprecio de 200 millones de dólares. Así es, no es su ‘culpa’, solo es ‘hacerse pendejo’ como dicen en mi barrio.

Una de las numerosas portadas en las que Proceso es crítico con el presidente. López Obrador consideró que se “portan mal” con ese tipo de contenidos.

Posteriormente, en un acalorado intercambio con Rodríguez, AMLO sacó todo su arsenal y le reclamó al reportero “tenemos que pensar hacia adelante, nada más, no olvidar e ir hacia adelante. La revista Proceso, por ejemplo, no se portó bien con nosotros. No es ningún reproche”.

Esta fue la gota que rebalsó el vaso, lo cual provocó que el presidente y reportero tuvieran un acalorado intercambio sobre lo que verdaderamente significa ser periodista, a lo que el mandatario expuso que siempre los periodistas han elegido un espectro político “Sí, los periodistas mejores que ha habido en la historia de México, los de la República restaurada, todos, tomaron partido”, concluyó diciendo que los periodistas del ‘consevardurismo’ nada más analizan y critican la realidad, no la transforman.

De una posible pregunta sobre conflictos de interés y corrupción que incluyen a su ‘compadre’ Ricardo Salinas Pliego, terminó dando un sermón sobre la profesión periodística y sus alcances.

Las ‘mañaneras’ no son más que un show para controlar la agenda temática de interés público, manejar las respuestas y sobre todo, las preguntas. Nunca se asume responsabilidad y siempre se echa la culpa al pasado.

Ese patrón se repite con todo tipo de preguntas que le son realizadas, específicamente la ocasión en la que el ejército dejó libre a Ovidio Guzmán, AMLO declaró fuertemente que “No nos importa que los conservadores, los autoritarios, quieran que se gobierne de otra manera. Ya ellos lo hicieron y no dio resultados, al contrario: enlutaron a México. ¡Convirtieron a México en un cementerio!”.

No obstante, es incoherente que mencione a los ‘conservadores’ como los artífices de esta ola de violencia cuando la realidad es que son los grupos del narcotráfico los que generan muerte y desolación diariamente en zonas como Michoacán, Guerrero, Sinaloa, Coahuila, Nuevo León o Baja California. El problema no se va a resolver evadiendo responsabilidades.

What do you think?

0 points
Upvote Downvote

Total votes: 0

Upvotes: 0

Upvotes percentage: 0.000000%

Downvotes: 0

Downvotes percentage: 0.000000%

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Loading…

“Ocurrentes” hasta en el gabinete de gobernación

Así se vería el nuevo panorama de los partidos políticos en México